sábado, 11 de diciembre de 2010

Mea Culpa Madame..

-Mi amor, ¿Es normal que la niñera escupa sangre en mis zapatos?
-Solo procura que no ensucie la alfombra.
-Entonces todo esta bien cariño.

20 minutos después…...

-Pero por favor dile que limpie el piso al terminar.
-No puede hacerlo cariño, aun la tengo amarrada y el sonido del taladro la puso nerviosa. Creo que se desmayó.
-Siempre haces lo mismo querido. Que te dije sobre tratar bien a los invitados, deja el taladro para ocasiones especiales, siempre ensucias todo el sótano. Solo por esta vez te lo perdono corazón, no lo repitas por favor.
-Pero mi vida, nunca dejas que me divierta. Sabes que el sonido de mi taladro relaja mis oídos, pone en paz mi alma, me hace pensar en ti.
-Eres un romántico querido. No se que haría sin ti. Hazme tuya.
-Espera amada mía. Creo que esta despertando.
-Pero por favor no tardes mucho. No me gusta que se me evaporen tus halagos.
-Descuida cariño. Cosa de quince minutos.
-Recuerda: No manchar la alfombra…

-Veamos; martillo, pinzas, Sinatra, taladro, vaselina, plastilina, alambre… Que más podré hacerte querida niñera…
-¡Por favor señor! Se lo ruego, no me haga esto. Solo quería ganar un poco de dinero, para ayudar en mi casa. Para mi bebe, se lo suplico. Estoy esperando un bebe. ¡Voy a ser mamá, tenga piedad!
-Joven niñera, eso lo hubiera usted mencionado desde un principio. Desde que la llamé a la entrevista. Disculpe mi poca caballerosidad. Permítame desatarla enseguida.
-Gracias señor, muchísimas gracias. Prometo no denunciarlo, no diré nada. Solo déjeme ir. Permítame disfrutar del milagro de ser madre…
-Disculpe jovencita de sabor dulce, me apena mucho haberla tratado de este modo. Si hubiese mencionado a la criatura no la hubiese hecho pasar por esta escena bochornosa. Que modales los míos, ahora ya no podrá amamantar nunca mas a esa criatura, de verdad, créame, no lo hubiera hecho de haber sabido. Mea culpa, mea culpa.
-Dios mío, mi cuerpo. ¿Que le ha hecho? Mi rostro, mi bebe, mi pobre bebe…
-Descuide el estará bien, quizá usted no tanto, pero el esta perfecto se lo juro, soy un Medico de prestigio, se lo que hago; Quince años en Cambridge. Ahora subamos a la sala. Mi esposa, a juzgar por la hora, debe de estar preparando su exquisito té de ajenjo. Una delicia madame.
-Solo quiero irme señor, por favor, déjeme ir.
-Señorita, que modales los suyos. La cortesía ante todo, recuerde. Acabo de dejarla libre y usted no acepta una simple taza de té. Acaso su condición de madre la hace mejor que esta solitaria pareja de nobles almas. Subamos, usted primero, no quisiera ser descortés.
-Esta bien, lo que usted diga señor. Solo déjeme salir de aquí. Subiré las escaleras, mire, no hay ningún problema…
-Pero antes señorita, veamos ese bebe.
-¿Como dice?
-Como le comente, somos una pareja solitaria, un hijo sería una bendición en estos momentos.
-Suélteme. Señor suélteme, ¿Qué hace? ¡Auxilio, por favor!
-Cuchillo, cuchillo. ¿Dónde esta? ¡Cariño, tomaste a William!
-Si mi vida, disculpa olvide decírtelo, enseguida te lo llevo. Aquí tienes, esos huesos que me diste son muy duros de trozar.
-Nada mejor para esa tarea que William, cortó muchas gargantas durante la guerra.
-Lo se cariño. Oye, ¿Por qué amordazaste a la niñera?
-Mi cielo, te tengo una gran sorpresa…
-¿Sus ojos vidriosos?
-No, mejor aún. Recuerdas que siempre hemos querido un niño.
-¡Si!
-Mira. Espera…………Aquí está.
-Mi vida, es hermoso. Mira como se retuerce. Eres el mejor esposo del maldito mundo. Hazme tuya…
-¿Aquí? ¿Frente a nuestro hijo? Eso es un poco extraño ¿No crees?
-Si, si. No importa.
-Esta bien. Aunque habrá que conseguirle, mañana mismo, una niñera…




A Jess Rocha

1 comentario:

Valenzuela dijo...

Hola, he leído algunos de tus textos y me gustan. Te cuento: estamos armando la página on line de la revista revés, y andamos invitando colaboradores. Si te interesa, escríbenos a revistareves@hotmail.com

Saludos

Francisco Valenzuela