En México el consumo maximo de alcohol, para poder conducir es de 0.08% lo que equivale aproximadamente a haber consumido dos o tres tragos. Carajo, con 3 tragos apenas y me siento digno de pedir el cuarto trago. Me daria pena, a mi y a cualquier amigo, pedir solo tres tragos, es algo inmoral, no va con el mexicano, dejemos esos 3 tragos para estudiantes de primaria.
Beber en Mexico se ha convertido en un ritual con normas y reglas, creo que eso es mas tradicion ancestral que cualquier polvosa iglesia hecha en este pais. No puedo ponerme ebrio si no hay amigos cerca, por lo menos uno, no podemos beber si no hay musica cerca, no podemos beber y escuchar musica si no hay un tema que le ponga pretexto a esa union y lo mas importante: no puede haber tema si no hubiera algun suceso que celebrar o lamentar.
Esto no es Europa, aqui no nos ponemos idiotas sin sentido, eso de tomar para olvidar es un cliche español, malditos españoles, ademas de su religion, tambien nos trajeron sus problemas, ahora nos preocupamos como hombres de primer mundo, bebiendo en suelo tercermundista.
Regresando a mi historia de la preadolescencia, solo puedo agregar algo, sin evidencia no podian acusarnos de nada, quiza solo de vomitar una oficina y en unos tacones añejos. Deberian de agradesernos, gracias a eso por fin lavaron esa oficina y gracias a eso ya no olia a entrepierna de anciana. Mis padres jamas llegaron ni se enteraron, basto con encontrar un chivo expiatorio, como siempre, en Mexico la politica, la religion, la familia, los noviazgos y absolutamente todos, todos echamos siempre la culpa al mas debil, en este caso a Charco, el joven que patee en las gonadas.
Mi palabra valia mas que cualquier alumno promedio, asi que el castigo fue lavar el baño de mujeres, el famosisimo y prohibido baño de mujeres.
FIN. Parte 3
lunes, 20 de julio de 2009
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